Claves para encontrar el propósito de vida.

 

Cuando escuchas decir “el propósito de vida” ¿qué ocurre dentro de ti?

Es probable que primero respires profundamente y según en qué punto vital te encuentres sientas distintas emociones. Puede que vértigo, miedo, pereza, o todo lo contrario: tranquilidad, paz. Pero seguro que tomas cierta perspectiva para ver tu vida como un todo. No mirarás al día de hoy, ni lo que tienes que hacer esta tarde o mañana. Es algo más grande que una simple rutina. De repente te encuentras buscando un sentido a todo lo que haces. A muchas personas les incomoda hacerse esta pregunta y dejan de pensar en ello porque no saben o les da miedo la respuesta, ya que intuyen que puede implicar cambios profundos en su vida a los que no están comprometidos. Pero la pregunta sigue latente en el interior de cada ser humano.

¿Para qué hemos venido a este mundo?

Esta es la eterna pregunta de filósofos, religiones, psicólogos y científicos de todas las épocas: ¿Cuál es el propósito de esta vida?. ¿Es formar una familia para que la especie humana siga, y por lo tanto trabajar para encontrar alimento y cobijo para mi familia?, ¿Es una oportunidad para redimirse y hacer “el bien” para luego ganarse el cielo en el caso de la religión católica o islámica?,¿ o para reencarnarse en un ser más iluminado según el Budismo?, ¿Es disfrutar lo que se pueda porque la vida es corta, y nada quedará de nosotros cuando dejemos este mundo?

¿Qué crees tú? Realmente es una pregunta difícil, pero en este artículo os voy a contar mi propia experiencia y cómo di con mi propósito de vida, por lo que tú también puedes encontrar el tuyo.

Las Claves para encontrar tu propósito de vida:

1 – Escuchar las sensaciones físicas y la intuición.

Durante muchos años tuve una sensación de incomodidad dentro de mí. Aparentemente era feliz, pero era como si al mirar en global mi vida, todo perdía el sentido. Había encontrado un trabajo muy bueno y cobraba un buen sueldo; pensaba que quizás era porque había llegado el momento de casarme y formar una familia. Pero no era eso.

Siempre ponemos nuestra felicidad en un objetivo, y al obtenerlo nos damos cuenta de que la insatisfacción interior continúa.

Por ello, llegamos a pensar que la felicidad es algo intermitente, que se siente en determinados momentos  y según las circunstancias.

Las sensaciones físicas y la intuición te guiarán hacia tu propósito de vida.

2- El propósito de vida no es una carrera profesional.

Tuve a mi hijo y desde luego le dio un gran sentido a mi vida; sigo pensando que es lo mejor que he hecho, pero no era ese mi propósito de vida.

Muchas mujeres al tener hijos llenan relativamente un espacio porque se sienten útiles mientras los niños son pequeños, pero en su interior hay todavía un vacío que pretenden llenar con su carrera profesional. La infelicidad, llega cuando esa carrera profesional se convierte en una auto-obligación-presión para no acabar siendo una ama de casa y ser independiente económicamente, suponiendo en muchos casos una renuncia a pasar tiempo con los niños. El propósito de vida va más allá de una carrera profesional. Aunque vivir el propósito de vida acabe convirtiéndose en la fuente de ingresos, la sensación será de fluir y hacer lo que te apasiona en lugar de “tener que” trabajar.

3- Explora tus talentos ocultos

La vida me brindó una oportunidad al quedarme sin trabajo, y decidí escuchar a mi intuición que me repetía una y otra vez: Estas desperdiciando tus talentos, tú puedes contribuir y aportar un legado para que el mundo sea mejor, hacer algo útil para la humanidad, y ser verdaderamente feliz.  Suena grande ¿verdad? Tan grande como nosotros somos; milagros de la vida. ¿O no te parece un milagro cómo se formó el Universo y cómo apareció la vida?

Algunos pensarán que ellos no tienen talentos y por lo tanto sólo pueden aspirar a una vida “normal” y resignarse y vivir de la mejor manera que puedan. Pero ¿es su miedo y su pereza la que habla?. Podemos poner nuestro foco en todo lo que no sabemos hacer y escudarnos ahí, o ponerlo en lo que conecta con nuestras pasiones y todo lo que hacemos bien de manera natural y explorarlas con curiosidad, porque pueden revelarnos nuevos talentos que no conocíamos en nosotros.

4- El propósito de vida siembre buscar un bien mayor. La generosidad.

En mi caso es contribuir a elevar la consciencia de la Humanidad, inspirando con mi ejemplo. De ahí que mi principal objetivo sea mi propio desarrollo personal y ayudar a otras personas en el suyo.

El Ego no es el protagonista del propósito de vida, es la generosidad desinteresada de querer contribuir ofreciendo algo al mundo, explotando los talentos que tenemos.

 Por supuesto el Ego aparecerá por el camino para complicarnos las cosas y ponernos obstáculos, consiguiendo que muchas personas acaben renunciando a seguir su propósito de vida, a pesar de tenerlo muy claro en su interior.

¿Qué legado te gustaría dejar a la Humanidad?

Si quieres te ayudo a encontrarlo.