Reprograma el software de tu mente con Psych-K

En este artículo quiero compartir con vosotros lo que es PSYCH-K® y el gran poder que tiene para poder cambiar la vida de una persona reprogramando su mente.

La palabra PSYCH-K viene del inglés. PSYCH se traduce por Psique, que es la mente, y la K procede de Kinesis (movimiento) o Kinesiología (estudio del movimiento). Esto es así,  porque PSYCH-K utiliza la Kinesiología para acceder a la información en la mente subconsciente y modificarla.

El autor de PSYCH-K®, Rob Williams, Licenciado en Filosofía y psicoterapeuta lo define así:   

PSYCH-K® es un conjunto de principios y procesos diseñados para cambiar las creencias subconscientes que limitan la expresión de todo tu potencial como ser espiritual teniendo una experiencia humana

Pero ¿qué son las creencias subconscientes limitantes?

Quizás creas que tu conducta y comportamiento diario lo eliges tú de manera consciente. Que tú decides quien ser, cómo y qué hacer. Si llevas años invirtiendo en crecimiento personal, meditas cada día, y te consideran un maestro de la vida y de las relaciones, entonces quizás sí, eres de esos pocos sabios que conscientemente eligen su comportamiento en cada situación; pero la realidad es que la gran mayoría de las personas nos movemos en piloto automático, sin realmente dirigir nuestra conducta y nuestra forma de ser.

El 98% de nuestro comportamiento viene controlado por la mente subconsciente

 Esto significa que la información grabada, en nuestra mente subconsciente de los 0 a los 6 años de edad principalmente, está ahora decidiendo en nuestra vida adulta nuestro comportamiento, nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos sin darnos cuenta. 

Somos una marioneta cuyos hilos son dirigidos por la mente subconsciente.

¿En qué afectan nuestras creencias?

En la gran mayoría de nuestras respuestas a situaciones cotidianas en la vida. Por ejemplo:

  • ¿Cómo afronto un nuevo objetivo? Me suelo paralizar, lo vivo como una amenaza, me estreso fácilmente…, si tu mente subconsciente tiene grabada la creencia “No puedo”o “No soy bueno llevando situaciones nuevas en mi vida”, tu cuerpo responderá a esta información y perderá fuerza. Literalmente se pondrá más “flojo”. La reacción automática de tu cuerpo por más que te repitas lo voy a conseguir, será la de ponerte nervioso y dudar de tus capacidades si en tu mente subconsciente está grabada esa creencia.
  • En una relación de pareja. Entorno al Amor existen muchas creencias. Si en tu mente se grabó “Amar a alguien implica sufrir” porque viste una relación dañina entre tus padres. Es muy probable que tus relaciones de adulto impliquen sufrimiento. Si percibiste sumisión o dependencia, sin darte cuenta en tus relaciones actuarás de acuerdo a ello comportándote sumisamente o generando dependencia.
  • Nuestra respuesta ante los conflictos. ¿temes el conflicto y lo evitas? ¿Incluso si eres directivo o tienes cierta autoridad, tiendes a ponerte por debajo de los demás y ceder? Es muy probable que tu creencia subconsciente esté relacionada con “No merezco, o no soy capaz de ….” Habría que estudiar luego el caso en particular. Por más que hagas cursos de gestión de conflictos, si tu mente subconsciente tiene esa información grabada, tu reacción ante un conflicto a nivel físico y emocional será la misma: la de huir.
  • La autoestima (el amor hacia uno mismo). Es increíble la cantidad de falta de amor hacia sí mismos que tienen la mayoría de los seres humanos. La educación que recibíamos traía consigo creencias del tipo. “No merezco amor…,” me porto mal, mi madre me riñe y ya no tengo su amor. Soy malo y no merezco su amor. O “no merezco ser feliz” porque soy malo. Recordad que es información grabada en una primera infancia donde no había filtros ni interpretaciones. La falta de autoestima, afecta a todo. A la forma de relacionarnos, de comer, de vestirnos, de comunicarnos, de caminar, de trabajar, de vivir.
  • La relación con el dinero. Este es otro gran tema. A muchos nos programaron para vivir desde la carencia. ¿Por qué? Si tus padres te transmitieron frases del tipo: “El dinero no cae de los árboles”, “El dinero es difícil ganarlo”, “El dinero solo trae problemas”, “Las personas con mucho dinero son superficiales” entonces seguramente estés viviendo una realidad económica que refleja eso. Estarás trabajando duro para ganar dinero. Sentirás que debes ahorrar por si acaso. Te mirarás mucho dónde gastar el dinero. Si eres emprendedor te estará resultando bastante difícil conseguir clientes… etc.

Así podría seguir la lista… “Se me da mal la música” “No tengo ritmo”, “Me gusta tenerlo todo controlado”, “Me pone nerviosa la incertidumbre”, “Soy vago”, Soy lento con los estudios” y un largo etc.

Todo aquello que creemos que es nuestra realidad, no es más que una proyección de nuestras creencias. No existe la realidad que nosotros percibimos. Es solo una percepción filtrada.

¿Cómo funciona PSYCH-K®?

Lo primero es ver qué quieres cambiar en tu vida. Se encuentra la creencia limitante de tu situación actual y se reformula la nueva creencia potenciadora. Por ejemplo: Si tienes miedo a hablar en público y quieres cambiar esto. Reformulamos la creencia a:

“Yo me mantengo tranquilo y seguro en todo momento hablando en público”

Mediante un test muscular, se comprueba que tu mente subconsciente no se cree esta frase, y en consecuencia el cuerpo responde de una manera diferente.

A continuación, se balancea la creencia con PSYCH-K®.  Se establece comunicación con la mente subconsciente y mediante la kinesiología se llega a un estado de “cerebro integrado”, donde los dos hemisferios cerebrales están conectados. El estado de cerebro integrado es el idóneo para el aprendizaje ya que conecta la parte consciente y subconsciente y también la emocional con la racional.  La nueva creencia potenciadora queda grabada en la mente subconsciente.

 

Si ahora mismo piensas que a ti, no te pasa esto, me atrevo a retarte.  Quizás, tu mente consciente te dirá que te quieres mucho, pero tu cuerpo ligado a tu subconsciente, dirá la verdad.

¿Te quieres realmente? ¿te atreves a saberlo? Y mejor aún… ¿A cambiarlo?