El mundo necesita a tu niño interior.

Cuando miro al cielo azul siento su inmensidad, su grandeza, me transmite amor, pureza y calma. Cuando miro a los árboles, y escucho a los pájaros siento la magia de la vida. Una gran conexión entre todo lo que me rodea, el Universo, la naturaleza, los animales, y también los seres humanos. Nosotros, las personas que sin ser conscientes somos parte de esa maravilla que es la vida, ese gran milagro.

Por eso esta carta va para ti, quién quiera que seas, donde quiera que vivas, como quiera que te llames, tú y yo estamos conectados, ambos sentimos miedo, rabia, tristeza, alegría, amor, frustración, nos reímos y lloramos, y buscamos ser felices. Vinimos a este mundo de la misma manera, y aunque nuestras vidas han sido muy diferentes, y hemos tenido experiencias muy distintas, nos une algo especial que en este mensaje quiero hacerte llegar.

Dentro de ti, y de cada persona que te rodea hay una gran sabiduría, la fuerza de la vida, la magia del amor y de la gratitud, cuando naciste lo sentías, pero poco a poco se te ha olvidado y te han hecho creer que no eras tan grande y maravilloso.  Tus experiencias te han obligado a protegerte por miedo a que te hicieran daño, te has puesto esa coraza que te hace ser aparentemente fuerte y esa máscara que te ayuda a adaptarte a una sociedad a la que le falta transparencia. Te sientes cómodo pero desorientado, acompañado pero solo con tus emociones, alegre pero con cierta tristeza en lo más profundo de ti por esas cosas que no acaban de curar. ¿Por qué lo sé?, porque tú y yo estamos conectados, y sentimos lo mismo solo que nuestras interpretaciones son diferentes porque tenemos distintas gafas para mirar la vida.

Hoy, quiero pedirte un favor de todo corazón.  Reencuéntrate contigo, vuelve a ser ese niño o niña que fuiste, libre de prejuicios, sensible, sin miedo a pedir ayuda, dulce, con grandes sueños, lleno de amor en tu mirada inocente. Vuelve a despertar tu creatividad, tus ganas de salirte de la línea marcada, tus ganas de jugar con todo y en cualquier momento, de bailar sin sentir que lo haces mal. Tu curiosidad por la vida, las pequeñas y las grandes cosas, la ilusión de creer que la magia existe a tu alrededor y que todo es posible.

Por favor, encuentra lo que te hace único, lo que te hace grande y especial, busca dentro de ti hasta que lo encuentres, más allá de los prejuicios, más allá de las creencias y de todas las fronteras.

Recupera tus sueños y no los vuelvas a olvidar, da cada día un paso hacia ellos aunque te caigas, pero no olvides que así aprendiste a andar.

Te lo pido de corazón, porque tú y yo estamos conectados, lo que tú sientes lo siento yo, juntos inspiraremos a otros a que lo hagan también, porque el mundo necesita lideres de verdad que no pretendan ser sino que sean ya. Que sean ese niño transparente, ese diamante en bruto que ahora ya puede brillar.

Si te escondes, si te apagas, si te resignas, si te limitas a sobrevivir, no serás plenamente feliz, no inspirarás a otros y el mundo no transformarás.

Hoy en este mensaje quiero pedirte que te permitas brillar que termines el año y dejes tu mochila atrás. Que des un paso adelante hacia el nuevo año, sintiendo la ligereza de caminar sin ese peso sobre ti, permitiéndote ser libre, auténtico y feliz.

No esperes más. Despierta hoy a tu niño interior, porque el mundo le necesita.

Inspiremos jugando, bailando, cantando, riendo, soñando, abrazando, construyendo juntos ese mundo que queremos. Tú y yo. ¿Quieres?  Gracias de corazón si decides que sí.

Te deseo que busques y encuentres esa gran oportunidad para inspirar.