Reiki. Un aliado contra la ansiedad, la depresión y el cáncer

Hoy quiero hablaros del Reiki, ya que a pesar de encontrar cada vez más centros que ofrecen esta terapia holística, existe aún desconocimiento y cierta desconfianza en torno a este concepto.

Reiki está reconocida desde el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como terapia complementaria de sanación.

La palabra Reiki es de origen japonés, Rei significa “Universal, sin límites” y Ki “Energía vital”, así pues, Reiki es la “Energía Vital Universal”.  Se trata de una terapia de transferencia de energía por imposición de manos, sin contacto físico, y es holística. Holístico proviene de griego y significa “todo”, “por entero”,  es decir que trata al ser Humano en su totalidad, pero ¿qué significa esto?.

La mayoría de las personas tienen claro que tenemos cuerpo y mente, pero todavía hay muchas personas que no son conscientes que somos algo más. Los Seres Humanos somos cuerpo, mente, emociones-corazón y espíritu. Cuando digo espíritu nada tiene de connotaciones religiosas sino más bien científicas. El Universo entero, y por consiguiente el ser humano, tiene su origen al menos que conozcamos hasta el momento, en el Big Bang. Todo proviene de la misma energía, solo que transformada en distintas formas. El cuerpo es energía materializada. Los pensamientos son energía, las emociones llevan una energía asociada y el espíritu es nuestra parte energética que nos conecta a todas las cosas. Así que pensar en una energía universal que forma parte de nosotros y que podemos transmitir tampoco parece tan descabellado.

El Reiki según la ciencia

El Dr. Robert Becker y el Dr. John Zimmermen observaron en sus investigaciones que  ciertos campos magnéticos iniciaban el proceso de regeneración en fracturas, observando que dependiendo de la frecuencia se regeneraban unos tejidos u otros, por ejemplo 2 Hercios era efectiva en la regeneración de los nervios, la de 7 Hercios influía en el desarrollo del hueso. Posteriormente comprobó que estos campos vibratorios eran similares a los que emitían las manos de los practicantes de Reiki.

Quizás no se sepa exactamente qué tipo de energía es la que se transmite con el Reiki, pero también es cierto que apenas conocemos el 4% de la materia del Universo, la que está en forma de átomos, y que el resto es totalmente desconocido, lo que incluye el 73% que es energía oscura de la cuál no se conoce nada. Y con esto no digo que el Reiki sea esa clase de energía sino que nos quedan muchas cosas por descubrir y comprender en este Universo infinito y no por ello dejan de existir.

Hay límites para la razón humana que sólo se pueden superar con una mente abierta.

“El peligro más grande en la ciencia es una mente cerrada” Albert Einstein

Varios científicos de distintas disciplinas han querido comprobar los beneficios del Reiki, entre ellos el psicobiólogo Dr. Ricardo Monezi Juliao, que en el 2003 realizó un trabajo de investigación con ratones para descartar el efecto placebo, ya que los animales  carecen de preparación psicológica, de creencias, fe o cualquier condicionante. Lo que comprobó tras aplicar Reiki a varios ratones fue que había una disminución del número de plaquetas, un aumento en el número de monocitos, y un aumento de linfocitos NK, básicamente que su sistema inmunológico mejoraba. En cambio, el grupo de ratones que no había recibido Reiki no sufrió ningún cambio. Así pues:

La ciencia confirma que tras recibir Reiki existe un cambio fisiológico y mejora el sistema inmunológico del paciente.

De aquí podemos explicar por qué enfermos con cáncer que están recibiendo quimioterapia o radioterapia si complementan su tratamiento con Reiki mejoran más rápidamente y los efectos secundarios de la radio o quimioterapia son menores.

¿Qué más se consigue con Reiki?

En todos mis artículos, intento plasmar una experiencia personal que he vivido, y que corrobora de alguna manera lo que explico y con Reiki también ha sido así. De hecho me hice maestra de Reiki hace 5 años, incluso antes de ser Coach.  Fue toda una experiencia de crecimiento personal. He podido aplicarme Reiki a mi misma, a familiares y a pacientes. Lo que yo experimento es calor y alivio. Si tengo dolor de cabeza ya no tomo gelocatiles, aplicándome Reiki se me va, también aunque duerma pocas horas me levanto con más energía los días que me hago Reiki que los días que no.  Algunos de mis pacientes incluso se duermen durante la sesión y aunque cada uno experimenta distintas sensaciones todos coinciden en que sienten mejoras tras varias sesiones.

Es muy beneficioso en temas de ansiedad, estrés, depresión y dolores crónicos. Aunque al ser una terapia holística actúa también en las emociones desbloqueando los nudos energéticos que puedan existir por miedos, rabia acumulada, rencor etc.

¿Quién puede hacer Reiki?

La buena noticia es que todos podemos hacer Reiki, no es un don que sólo algunos poseen. Sólo hay que formarse y querer.

Creamos o no, lo que es totalmente cierto es que es inofensivo y complementario a cualquier tratamiento de medicina convencional.